Florencia Pennachi, estudiante de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y empleada del Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires, se encuentra desaparecida desde hace más de 5 años. La fiscalía caratuló su caso durante largo tiempo como “fuga de hogar”, indagando a familiares y amigos como eje central de la investigación. Hay numerosos testigos que afirman haber visto a Florencia en diferentes prostíbulos en el interior del país. Sin embargo, la Justicia no ha avanzado en el esclarecimiento del caso ni en hallar su paradero.
Los familiares y amigos de Florencia, junto con la FUBA y diversas organizaciones, siguen dando una lucha incansable por su aparición con vida. Su caso, como el de tantas otras chicas, demuestra que se trata de un enorme negocio que compromete intereses poderosos y es auspiciado por la propia policía, jueces y funcionarios cómplices de las redes de trata.
